MOTTO.

Texto: Oliver Web · Fotos: www.motto.wien.


El restaurante Motto se mantiene desde hace años como uno de los puntos de referencia en el mundo de la gastronomía vienesa. Aquí, las estrellas internacionales se mezclan con el colorido ambiente del restaurante y el variado mundo de los comensales del Motto.

Tras una discreta puerta metálica, un restaurante de alta cocina y uno de los bares más afamados del momento nos reciben para sumergirnos en el interior de su magia. 

Con el objetivo de mantener el espíritu original de la Belle Cuisine, el interior del restaurante ha sido reinterpretada gracias al talento de Laura Karasinski y del arquitecto Gerd Zehetner. Tras esta reforma, el encanto industrial de los desnudos muros contrasta con los bancos acolchados de un llamativo verde y con el bello jardín interior, y precisamente este antagonismo convierte a el Motto en un reclamo visual y en un must para la sociedad vienesa.

Además del impresionante interior, el Motto también es conocido por su cocina abierta hasta la medianoche, a la que se acercan los trasnochadores que van en busca del legendario filete tártaro o del schinkenfleckerl gratinado. La carta ofrece clásicos de la cocina austríaca, además de platos destacados de la gastronomía más variopinta del mundo. En el bar, por su parte, se sirven bebidas y cócteles que se fusionan con las risas y el buen ambiente del público, mientras un DJ pone la mejor música de fondo.