PASEO POR EL ALTO ADIGIO ITALIANO. UN SENDERO ENTRE VIÑEDOS

Texto: Roser Pruneda.

Al norte de Italia lindando con Austria y Suiza se encuentra la pintoresca región del Alto Adigio. Zona repleta de valles, colinas, lagos, castillos y, por supuesto, viñedos.

El Alto Adigio y, en concreto, la población de Caldaro, produce vinos de una gran calidad. Variedades tales como Sauvignon, Merlot, Lagrein, Pinot, Chardonnay o la Schiava entre otros, y ofrecen a los visitantes una gran selección por lo que es imprescindible descubrir las rutas del vino por los viñedos de las colinas.

 

El pasado mes de mayo empezó nuestro viaje. Varios días recorriendo todos los rincones de esta región que no nos dejó indiferentes: su vino, su gastronomía, sus paisajes y, por supuesto, la hospitalidad de su gente, que nos permitió adentrarnos a este maravilloso y apasionado mundo del vino. 

Iniciamos nuestra ruta a primera hora de la mañana y después de pasear por varios viñedos y conocer a algunos de los productores locales más intrépidos, llegamos al Lago di Caldaro, conocido por la vela y el surf que se practican habitualmente cuando el viento acompaña. En los meses de primavera y verano es apto para bañarse. 

Nuestra visita al lago fue de lo más gratificante, tuvimos la oportunidad de conocer una joya de la arquitectura de los años 70, el See Hotel Ambach, situado a la orilla del Lago di Caldaro, visita obligada para todos los amantes de la arquitectura y del diseño, sin menospreciar también a los amantes de la gastronomía, porque degustar su cocina en la maravillosa terraza que ofrece su restaurante con vistas a la orilla del lago es, también, una cita imprescindible. 

Después de comer visitamos algunas de las bodegas más relevantes de la zona. Una de las más antiguas, Castek Sallegg, que se remonta a 1851, es un castillo que fue propiedad del Archiduque Rainer de Austria y Virrey de Lombardía y Veneto. 

Castek Sallegg.

Otra maravilla, la Cantina Puntay Keller, que pudimos visitar y donde también tuvimos el placer de realizar una cata.

Puntay Keller Cantine.

Otras bodegas con un aire más moderno fueron, por un lado, Kellerei Kaltern, donde conocimos más sobre los vinos de Caldaro y sus variedades más específicas, tales como la Schiava o Lagrein. En su boutique, además, se puede encontrar cualquier producto gastronómico relacionado con el vino, por lo que es inevitable caer en la tentación de llevarte algo a casa. 

Kellerei Kaltern.

Por otro lado, llegamos a la Bodega Manincor, con una tradición familiar de más de 300 años. Nos recibió su propietario, el Conde Michael Goëss-Enzenberg y tuvimos el placer de conocer, al detalle, todos los principios que utilizan para la elaboración de sus reconocidos vinos. Manincor aplica el método biodinámico que se basa en utilizar ciertos principios para asegurar la salud de la tierra y de las plantas. 

Bodega Manincor.

Una vez terminada la visita a la Bodega tuvimos el placer de probar algunos de los más prestigiosos vinos acompañados siempre del conde, el Sr. Michael Goëss-Enzerberg.

Al caer la tarde nos acercamos a nuestro hotel, el Hotel Panorama, situado en Caldaro. Diseño, arte y estilo se puede apreciar en todas las dependencias del hotel. Diseñado e inspirado en el paisaje de Caldaro, con las formas y los colores típicos del región. Materiales de primera calidad que proporcionan un aire moderno que llama la atención entre los paisajes clásicos de la región, también destacamos su salón panorámico con una vista a los Dolomitas, en el Tirol del Sur. 

 Panorama Hotel.

Panorama Hotel.

Después de descansar decidimos realizar una visita al centro de la ciudad, descubrimos una pequeña y nueva enoteca llamada Weinschmiede. Su propietario y productor local, Robert Sinn, nos invitó a probar algunos de sus vinos más exclusivos, eso sí, siempre acompañados por una degustación de quesos de la zona y de sus típicos embutidos.

 Weinschmiede.

Weinschmiede.

Otro local al que pudimos acudir fue Peter Sölva & Söhne, conocimos a su dueño y pudimos disfrutar de una copa y de sus productos delicatessen.

 Peter Sölva & Söhne.

Peter Sölva & Söhne.

Finalmente llegamos al evento esperado, allí nos encontramos con todos los productores de la zona. Nos contaron que siempre se ha producido un buen vino en la zona y que desde hace unos años, el colectivo junto al pueblo de Caldaro, se unieron y decidieron embarcarse en un proyecto de nueva calidad llamado “Wein Kaltern”. Este fue el primer paso para dar a conocer la marca a nivel internacional. 

Eventos, catas y presentaciones se unen a este nuevo sello que hace que la población de Caldaro se sumerja durante unos determinados días al año en la realización de distintas actividades con la finalidad de recibir visitas de curiosos que quieren descubrir los distintos aromas y sabores que ofrecen sus vinos. 

De esta manera tuvimos la oportunidad de conocer y probar más de 18 variedades en el evento. En él estuvo muy presente la gastronomía y pudimos saborear algunos de los productos típicos y regionales de la zona como el speck, una especie de jamón con un distintivo sabor a enebro originario de la región del Tirol, que se cura con sal y se sahúma. ¡Todo un deleite para nuestro paladar!