ALAIN DELON LA PELÍCULA DE SU VIDA.

L´enfant terrible, como él mismo lo confesó; todo lo que tiene se lo debe a las mujeres. Su evidente atractivo lo introdujo en el séptimo arte, y su actitud rebelde que también caracterizaba a los personajes que interpretó, rompieron más de un corazón, fuera y dentro de la pantalla. Alain Delon, se convirtió en actor por puro golpe de suerte que cambió su vida. 

Un joven inquieto que fue expulsado de varios colegios y que participó en la guerra de Indochina, fue descubierto con 21 años cuando acompañó a un amigo al Festival de Cannes de 1957, del cual pronto sería la principal estrella. Aquel mismo año debutó en “Quand La Femme S’en Mêle” de Yves Allégret y en “Una Rubia Peligrosa” de Marc Allégret, con Henri Vidal y Mylène Demongeot como compañeros de reparto. Un año después comenzaría su intenso romance con la “emperatriz Isabel de Baviera”, la actriz austríaca Romy Schneider, su eterno amor. Diez años después protagonizaba con ella y Jane Birkin una de sus películas más emblemáticas; “La Piscina” (1969).

Su personalidad encajaba a la perfección con los personajes que encarnaba. Prefirió ser el rey del cine francés e italiano bajo las directrices de los grandes como Michelangelo Antonioni o Jean-Pierre Melville, a ser uno más en Hollywood. Siempre rodeado de mujeres hermosas, se casó dos veces, tuvo cuatro hijos y se vio involucrado en el escándalo de un asesinato. Desde luego, su mejor película: su vida.

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