THE WILLIAM VALE NYC. EL HOTEL QUE NUNCA DUERME.

Texto: Roser Pruneda · Fotos: www.thewilliamvale.com.

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No podía estar en ningún otro sitio. Porque es la ciudad cuyas luces nunca se apagan, es la ciudad cuyos edificios rozan el cielo, y es la ciudad donde Audrey Hepburn desayunaba sus croissants adorando los diamantes de Tiffany.

Porque Nueva York, es Nueva York, y Frank Sinatra lo tenía bien claro. Brooklyn, uno de sus barrios más emblemáticos ha sido el elegido para acoger este espectacular proyecto, diseñado por el arquitecto Albo Liberis, que abrió sus puertas en abril de 2016. Desde entonces, estas permanecen abiertas las 24 horas del día para todos aquellos dispuestos a disfrutar una experiencia única e inolvidable. Casi 200 habitaciones, 25 de ellas suites.

Nada más entrar, en el lobby, ya se respira a modernidad de la gran ciudad. Un diseño actual y novedoso, rematado con la colorida obra de Marela Zacarías, y otros trabajos de artistas más emblemáticos que este barrio vio nacer.

Y es que como bien se sabe no se trata de la cantidad, sino de la calidad. ¿Qué mejor forma de desconectar que relajarse con un mojito en la piscina al aire libre más grande de la ciudad?

Su increíble rooftop, Westlight, convierte el hotel en punto de queda de todo neoyorquino, unas vistas que el mismísimo señor Rockefeller hubiese querido observar desde su ventana. A esto se suma su refinado espacio especializado en cocina italiana, y para planes desenfados, el food truck localizado en medio del parque, que también forma parte del hotel.

Son maneras de vivir The William Vale que parece estar predestinado a ser el hotel de la ciudad que nunca duerme.