YAYOI KUSAMA ¿FANTASÍA O REALIDAD?

Texto: Lucía Amanda para Amante Magazine · Fotos: Courtesy of the artist © Yayoi Kusama.

El trabajo de Yayoi Kusama ha trascendido dos de los movimientos de arte más importantes de la segunda mitad del siglo XX: el pop art y el minimalismo. Su extraordinaria e influyente carrera abarca pinturas, actuaciones, instalaciones escultóricas al aire libre, obras literarias, películas, moda, diseño e intervenciones dentro de las estructuras arquitectónicas existentes, que aluden de inmediato a universos microscópicos y macroscópicos.

Estar cerca de la naturaleza ha sido vital para Kusama desde su infancia. Su familia poseía un vivero de plantas y los estudios clásicos de éstas eran un primer paso natural para aprender a dibujar. Los rasgos surrealistas aparecieron en sus obras, y aunque sus motivos estuvieran ligados a la vida orgánica, con el tiempo las formas se volvieron más abstractas. Fue en su juventud cuando Kusama descubrió los puntos, que se convirtieron en un rasgo característico de su obra.

Kusama se trasladó a los Estados Unidos en 1957, y se llevó consigo alrededor de dos mil pinturas, para mostrar y vender como un medio de vida. Para empezar de cero en Nueva York, decidió quemar los trabajos que quedaban en la casa de sus padres, en la ciudad japonesa que le vio nacer, Matsumoto.

Kusama ha sido nombrada recientemente como la artista más popular del mundo por varios medios. Además, sus exposiciones han sido las más visitadas en todo el mundo. Infinity Mirrors, la muestra que estará presente en el Museum Hirshhorn de Washington D.C. hasta mediados del mes de mayo, es una celebración de los 65 años de su carrera y promete ser la experiencia de arte esencial del 2017.

Una oportunidad sin precedentes para descubrir más de 60 pinturas, esculturas, además de carteles y fotografías. Obras que trazan la fantasía, la alucinación y la realidad, la utopía y la distopía, la unidad y el aislamiento, la obsesión y el desapego, la vida y la muerte.