KIRK DOUGLAS. EL HOYUELO MÁS FAMOSO DE HOLLYWOOD

Texto: Javier Ars para Amante Magazine.

Segunda Guerra Mundial, dos matrimonios, cuatro hijos, más de 90 películas, un combate a muerte contra la industria más importante del cine, un accidente de avión y un infarto. La vida de Kirk Douglas cruza la meta de los 100 años. 

Kirk era el único hijo varón de Jacob y Channa, unos judíos analfabetos que emigraron de Bielorrusia a Nueva York. Sus padres estuvieron muchos años trabajando duro para sacar adelante a una familia numerosa compuesta por seis niñas y Kirk.

Desde muy joven, el sueño del pequeño Douglas era ser actor, pero la fama no le llegó de repente, para conseguirla tuvo que esforzarse mucho hasta que consiguió entrar en una escuela de teatro mientras realizaba numerosos trabajos para pagarse los estudios.

Su sonrisa pícara, sus penetrantes ojos verdes, su prominente mandíbula y su inconfundible hoyuelo en la barbilla no pasaron desapercibidos en la industria del cine. Unos rasgos inconfundibles que han hecho posible verlo como esclavo de Libia en Espartaco, caracterizado como Jonathan Shields en Cautivos del mal o convertido en Vikingo en una película narrada por el mismísimo Orson Welles.

Se hizo famoso convertido en gladiador, y hoy, sigue sin dejar de pelear. ¿La clave para vivir más de 100 años? Kirk lo tiene claro, el amor. El ganador de dos Globos de Oro y un Óscar honorífico atribuye parte de su longevidad y felicidad a su mujer. También se lleva el premio como mejor padre, marido, amigo y actor. Y es que a veces los premios más importantes de la vida no están bañados en oro.