JEAN LEON, UN PERSONAJE EXCEPCIONAL

Texto: María Estrada · Fotos: www.jeanleon.com.

Santanderino de nacimiento y con un instinto único para adelantarse a su tiempo, Jean Leon fue uno de esos personajes excepcionales que dejaron su rastro allá donde pisaron. Con claras dotes románticas de visionario y una personalidad enérgica, Jean Leon decidió embarcarse en una aventura transoceánica a finales de la década de los cuarenta con el fin de huir del régimen franquista. Su primer destino tras cruzar el atlántico fue Nueva York, donde, sin apenas hablar inglés, comenzó a trabajar de friegaplatos en el Rockefeller Center. También ejerció como taxista, donde el 3055, su número de licencia, lo convirtió en algo más que un medio de transporte en la Gran Manzana.

Antes de que acabara la década, el viajero español se trasladó a Hollywood. Allí, en la ciudad del séptimo arte, trabajó como camarero en Villa Capri, donde sirvió a celebridades de la talla de Frank Sinatra. Esta toma de contacto le permitió introducirse en el mundo del cine y rodearse de famosos actores de la Época Dorada del cine americano. Así, algunos años después, y gracias a la ayuda incondicional de su amigo James Dean, Jean cumplió uno de sus sueños, el de crear el restaurante más lujoso de Hollywood, al que llamaron La Scala. Inaugurado en 1956, La Scala se convirtió en un lugar de reunión de actores, directores, productores y políticos influyentes de la década de los 50 y los 60, entre los que destacan personalidades tan icónicas como Marilyn Monroe, John Fitzgerald Kennedy, Zsa Zsa Gabor o Paul Newman. 

Ya establecido como figura relevante en el círculo gastronómico del país norteamericano, Jean Leon decidió emprender su segunda aventura en el mundo de la restauración, y así se propuso elaborar un vino y deleitar con él los paladares de sus clientes más selectos. Un vino al que quiso poner de nombre 3055, el número que le acompañó durante años y que recuerda el origen humilde de un idealista que con mucho esfuerzo consiguió alcanzar su sueño. Muchos son los vinos que tienen algo que contar, pero muy pocos tienen detrás una historia como la de Jean Leon, por eso hoy, después de más de 53 años en el mercado, los vinos Jean Leon siguen representando a una época y continúan llevando con honra el nombre de su creador, un personaje aventurero, emprendedor y, sobre todo, único.