CARTAGENA DE INDIAS, UNA CIUDAD DE ENSUEÑO

Texto y fotos: María Gracia Subercaseaux.


De Cartagena de Indias me cautivó todo, su gente, su cultura, su civismo, el maravilloso español que hablan, su comida... Ya antes de conocer este lugar mágico me declaraba una adicta de Colombia, pero Cartagena de Indias es, sin duda, una de las ciudades más bellas que he visitado jamás. 

De ella me llevo su historia, cómo han restaurado y preservado la arquitectura colonial, sus balcones llenos de flores, las Palenqueras vendiendo las frutas tropicales más sabrosas, la artesanía... Todo en Cartagena es símbolo de belleza.

Durante mi viaje, me alojé en el Hotel Charleston Santa Teresa, un exconvento colonial maravilloso, al que, después de una huida exprés a las Islas del Rosario, regresé de nuevo por otra noche más, y es que no estaba preparada para abandonar ese magnífico lugar sin poder disfrutarlo otro día. 

Perderse por las calles de Cartagena de Indias y no moverse mucho de la ciudad amurallada son algunas de mis recomendaciones. Tampoco hay que dejar de probar los patacones, las arepas de huevo y de queso, el pan de bono y almojábana, el jugo de guanábana, la lulada y la limonada de coco. Por último, caminar al atardecer por la muralla y luego irse a rumbear son otros dos imprescindibles si quieres vivir la ciudad desde dentro.