LADY DI. LA PRINCESA REBELDE

Texto: Kristina Kevich.

 © Anwar Hussein.

© Anwar Hussein.

Lady Diana Frances Spencer, o simplemente Lady Di, ha sido mucho más que otro miembro de la Familia Real Británica. Marcó historia, y como toda leyenda, nos abandonó en el momento más emocionante, para permanecer para siempre en nuestra memoria.

Se casó con la esperanza de vivir un cuento de hadas, y a pesar de haber príncipe, caballos blancos y corona, su vida tuvo poco que ver con la típica fábula de princesas. La constante falta de amor y de comprensión por parte del hijo de Isabel II de Reino Unido, sumado a la eterna presencia de una tercera persona, condenaron su matrimonio desde el comienzo. A pesar del evidente dolor y la soledad que delataban sus ojos, Diana no quiso ser una “mujer víctima”, y así se lo demostró a todos. Cuando aquel junio de 1994 se hizo público el affair de su esposo con Camila Parker Bowles, Diana acudió la misma noche a la fiesta de Vanity Fair en la Serpentine Gallery de Londres con ese sensual vestido de seda negra, firmado por Christina Stambolian, al que luego bautizarían como “El Vestido de la Venganza”.  

Sus romances, sus estilismos y su ajetreada vida social, escandalizaban a su suegra, pero no impedían que el mundo entero la adorase. Siempre en la búsqueda del verdadero amor, “la princesa rebelde” jamás olvidó el compartirlo con los demás en su constante lucha por mejorar el mundo que la rodeaba. “La vida es sólo un viaje” decía, que a pesar de todos a veces termina demasiado pronto. Hoy, 20 años después de su partida, recordamos a esa Lady Di que bailó con John Travolta en 1985, una mujer con gran fuerza interna, cuya sonrisa era capaz de iluminar incluso los días más grises de su tierra.