BALI: EL PARAÍSO EN SUS PLAYAS.

La Isla de Bali, situada entre Java y Lombok en el archipiélago indonesio de la Sonda, es uno de esos paraísos terrenales que hay que visitar al menos una vez en la vida. Entre sus muchas bonanzas, Bali es conocida por ser ciudad de mercaderes, que llegan hasta sus costas con el fin de hacerse con los productos más exquisitos de la isla, pero también lo es por sus famosos arrozales y por sus múltiples artes, entre las que destacan la danza, la escultura, la pintura, la orfebrería y la música.

No obstante, hablar de Bali es hablar de sus playas. Con una temperatura media anual que oscila entre los 20ºC y los 33ºC, esta isla es uno de los destinos turísticos de sol y playa más deseados por los habitantes de todo el globo terráqueo. Bañada por las aguas del mar que le da su nombre (el mar de Bali, un mar perimetral del océano Pacífico), esta isla indonesia con forma de pez barrigudo cuenta con algunas de las más fascinantes playas de fina arena blanca con las que todo el mundo sueña en su imaginario de paraíso, pero entre sus costas también se esconden negras playas volcánicas para los que buscan una experiencia más salvaje. 

En Bali hay playas para todos los gustos. Si lo que buscas es relajarte mientras sostienes entre tus manos un cóctel con forma de fruto, déjate caer en las arenas de la playa de la Kuta, también conocida como la playa de la fiesta por su ajetreada vida nocturna. Si prefieres algo más tranquilo y aislado, Legian es tu paradero soñado, y si lo que necesitas es descanso por todo lo alto, déjate engatusar por el lujo de la playa de Seminyak.

Sin embargo, puede que tu idea de turismo pase por contemplar el paisaje natural y la fauna autóctona. De ser así, no dudes en acercarte hasta las costas de Sanur y hacerte con un buen equipo de submarinismo para contemplar su inmenso universo marino y sus arrecifes.

Por último, los surfistas también tiene su trocito de arena en Bali. Padang Padang, con sus aguas de color turquesa, es el paraíso de los surfistas y, no en vano, sirve de sede de algunas de las mejores competiciones de este deporte. Jimbaran, sin embargo, es la playa ideal para practicar la modalidad del windsurf, ya que su ubicación en el estrecho de Bali la baña cada día con grandes cantidades de viento.