JUAN FONTANIVE: LA BELLEZA DE LO SECUENCIAL

Texto: María Estrada

Este artista con sede en Nueva York hace películas sin necesidad de utilizar la luz. Su interés radica en la belleza del movimiento secuencial, y en su obra, que a menudo es de pasta de papel o de hojas de metal, los personajes dibujados a mano y las tipografías se van sucediendo a modo de libro que, gracias al impulso del óxido, crean imágenes en movimiento. Así, las páginas van cayendo como si de una fuente de papel se tratase, dando como resultado un arte que está a medio camino entre el cine y la escultura.

Mediante unas máquinas que permiten el movimiento en bucle y que el artista inventó en 2004 mientras realizaba su máster en Animación en el Royal College of Art de Londres, Juan Fontanive representa aves y mariposas en movimiento. Mitad cine y mitad escultura, todo el ensamblaje de los libros animados se hace de manera manual, así engranajes, tuercas, tornillos y ruedas se enlazan minuciosamente para conseguir un mecanismo perfecto. 

En su proceso, Juan Fontanive busca el movimiento inherente de objetos e imágenes, y con este fin el artista trabaja estrechamente con la circularidad y con las limitaciones de las animaciones en bucle, que, a pesar de condicionar el trabajo, aportan al movimiento unas cualidades esenciales.