JOSÉ LUIS CORTÉS “EL TOSCO”. CONVERSACIÓN CON EL MAESTRO CUBANO

Reportaje realizado por Xavi Ferriz.

Este flautista cubano, licenciado de la Escuela Nacional de Arte (ENA) de La Habana, formó parte de varias orquestas del país, como Van Van e Irakere, aportando a éstas una nueva sonoridad y conocimientos. A finales de los 80 funda esta orquesta, NG La Banda, con músicos como Elpidio Chapottin (trompeta), Feliciano Arango (bajo), Rodolfo Argudín- Peruchin (piano), Tony Calá (voz), Isaac Delgado (voz), Germán Velasco (saxo), Giraldo Piloto (tambores), entre otros, y su sección de metales, más conocida como los metales del terror. NG le dio un gran giro a la música popular cubana, con éxitos como, Santa Palabra, La Expresiva, Lelolei, La apretadora, La bruja, Échale limón o La Cachimba entre otros, y se ha convertido en una de las mejores bandas cubanas. NG significa Nueva Generación. Esta agrupación es considerada por muchos la inventora y promotora del estilo musical denominado Timba, el cual es motivo de controversias y críticas por parte de algunos sectores de la sociedad e intelectualidad cubana. 

Debemos poner al lector en antecedentes y contar cómo se fraguó la entrevista a uno de los músicos cubanos más respetados y conocidos. 

Miami a La Habana vía Cancún. Calor, humedad, cansancio no fueron excusas para planear nuestra primera salida nocturna. Eufóricos acabamos en El Gato Tuerto, local famoso y genuino de La Habana con música en directo. Música y euforia es una combinación mágica que nos lanzó sin moderación al ron añejo. Divina fatalidad, “rumbeando” y moviendo nuestros cuerpos con un desconocido ritmo, incluso aquellos que parecían hombres de cartón, apreciamos una actitud diferenciada de la multitud hacía un músico. 

Hombre corpulento, negro, serio, parece enfadado y hasta agobiado de tantas demandas. “M.A. del Equipo A”, espetó uno de nosotros marinado de ron. Jijí jajá... y nuestra reportera más dicharachera se lanza hacia él concertando una entrevista, evidentemente sin conocer la dimensión del personaje. La respuesta del Maestro fue negativa, pero el ron, el humo de los habanos, la nocturnidad, la alevosía y la insistencia de nuestra nueva “reportera” fue determinante para que cambiara de opinión: “Mañana me llamas por la tarde y quedamos de acuerdo”, nos dijo sin inmutarse. 

El día siguiente, no sabíamos si estábamos en La Habana o en la luna, nuestras cuerpos aún bailaban, nuestros cerebros, no. Nos acordamos de la entrevista ya tarde. Llamamos desesperados al Maestro pidiéndole disculpas por el retraso y nos citó en su casa- taller para realizar la entrevista; “Vengan ya, que tenemos trabajo”. Taxi cubano a toda prisa. Llegamos a tiempo, el taxista ya conocía donde estaba su casa. Al entrar, el Maestro de espaldas y el local repleto de chicos y chicas. Con eso que estábamos bastante nerviosos, no habíamos preparado la entrevista, no conocíamos su trayectoria y para más inri el personaje a entrevistar no parecía muy contento de nuestra presencia. 

Pero, ¡magia!, ¿qué pasó?, aún no lo sabemos. Los duendes de La Habana nos iluminaron y recurrentemente realizamos una única pregunta que completó esta entrevista improvisada, poco seria, pero genuina y llena de emoción: "Maestro, hemos venido a hablar con usted de música. ¿Qué nos puede explicar al respecto? "

El Tosco sin coger carrerilla, empezó su discurso. “Musicalmente Cuba ha cambiado mucho. Muchos de los cantantes se han ido del país, otros fallecieron. Cuba siempre ha sido un ejemplo y una referencia musical a nivel mundial. Siempre ha sido y fue exportadora de géneros de Latinoamérica, solamente tiene una única competencia que es Brasil. Las tres culturas musicales populares más importantes del mundo son Los Estados Unidos, Brasil y Cuba.” 

El maestro frunce el ceño, parece enfadado. 

“Cuba ha sido apartada y vilipendiada. ¡Nosotros no somos latinoamericanos, somos cubanos!, ¡somos cubanos! Imagínate que en todos los eventos musicales que se hacen nunca participa Cuba, siendo uno de los países con una de las culturas musicales más fuertes de todos los que participan allí, a nosotros no nos tienen para nada, debería haber un poco de democracia en eso, ¿no? ¿Quiénes son los demócratas?... Cuba está vilipendiada con la música y eso a mi me da pena.”

El enfado se convierte en tristeza y sus ojos se humedecen. Sentimiento en estado puro. Continúa su discurso mirando al infinito como si estuviera habituado a contarlo.

“Uno no puede participar en ningún lado, en lo que llega la visa (visado) se acabó el festival o se acabaron los eventos. Ellos (los supuestos demócratas) tienen una cosa que se llama “pasaporte” y nosotros tenemos otra que se llama “pasapena”. Es una pena terrible porque nunca llegas a tiempo. Los cubanos somos muy buena gente, tan solidarios, con lo abiertos de corazón que somos para que nos pasen estas cosas. ¿Entonces qué tenemos que hacer? Mientras tú estás en un círculo, tu círculo, pues produces más y mejor, siempre hay un relevo para que la música cubana no se erosione y para que Cuba siempre siga siendo la reina de la música en el mundo. Por este motivo a todos estos chicos hay que enseñarles de todo, esto es una clase magistral. Hay que empezar a enseñarles sus raíces, de donde vienen y después lo demás, aquí estamos haciendo cosas diferentes. Estas niñas (dirigiéndose a una parte del grupo) por la difusión de la radio y otros medios, toman referencias musicales de otros países, y yo, les encamino a que busquen sus referencias en el folclore y en la música de Cuba. Quiero que aprendan de todo a parte de música. Aquí se enseñan muchas cosas, también hablamos de religión, de todo lo que tenga que ver con nuestro ancestros y sobre todo de música popular. Todos mis alumnos quieren cantar como Cristina Aguilera y nadie quiere cantar con Juana Bacallao y, ¿por qué no?”. 

Su oratoria es convincente, entrañable y llena de su razón.

El Maestro quiere ponernos un ejemplo de lo que nos está explicando. Del grupo de chicos escoge a Chocolate, Damián, Giselle y Marino. Éstos, como soldados disciplinados, acuden rápidamente y se colocan en el escenario improvisado.

“Quiero que me canten, “Dicen que la distancia es el olvido”, estilo años 50”.

Emocionante ejemplo. Concluyente. Y si no miren, miren...

Actuación a capela de parte de la banda cubana NG. © Amante Magazine.

Entendimos cuál era la misión del Maestro. Pero por si no nos había quedado claro, una muestra más.

“Luna es una de las “compañeras” (alumna) más pegada a la música de Cuba. Esta chica está herida del corazón por un mal de amores. Para curarla le hemos dado la única pastilla que le irá bien, la música. Como ustedes ya saben, lo espiritual puede dañar lo material. Y ahora mismo Luna necesita música”.

El Maestro mirando a Luna orgulloso, le pide que nos cante “Bemba Colorá” como ejemplo de música afro- cubana.

La primera actuación nos dejó tocados y la de Luna nos remató.

Actuación a capela de Luna, integrante de la banda NG. © Amante Magazine.

El Maestro sigue:

Repito, Cuba fue siempre exportadora de una cultura musical. Una música que la gente baila en todo el mundo, como la conga, el chachachá, el mambo, los boleros, incluso es banda sonora de muchísimas películas americanas, una música reconocida. Aún así, es triste, que la escuela cubana, una súper escuela, no sea lo su suficientemente valorada y admirada. Y fíjense que, nosotros tuvimos la suerte, yo digo la suerte, otros dicen la desgracia, de ser músico y de dedicarme a su enseñanza y transmitir sus valores. En Cuba, debido a los convenios con los países del Este, vinieron a dar clases los mejores profesores de música de Rusia, de la antigua Checoslovaquia, de la antigua Alemania Federal, Bulgaria, Hungría, Rumania, etc. Todos estos países tienen una cultura musical muy fuerte y sobre todo en música clásica. Todo sus conocimientos fueron transmitidos a alumnos cubanos. Una enseñanza impartida de vital importancia para una buena base musical. La verdadera música es la clásica, lo demás es mentira, tú si quieres aprender música tienes que aprender música clásica, puedes tocar jazz o samba o lo que tú quieras, pero si tienes la formación académica de la música. Esto tan importante, lo tiene la escuela de música cubana popular, una música muy difícil de enseñar, que para interpretarla debes conocer sus orígenes y disponer de una importante formación musical. Yo lucho para que esto se sepa. Nos da tristeza que la gente no se entere. El mundo está cambiando, se están abriendo y ya se empieza a valorar y a conocer nuestro esfuerzo. Espero que en un futuro podamos ver el premio a lo “nuestro” homenajeando al fallecido Maestro José Luís Cortés “El Tosco”. (Risas)” 

No hubo opción a una segunda pregunta. El Maestro se levantó, hizo que le aplaudiéramos y nos despidió con una sonrisa de agradecimiento. 

José Luis Cortés “El Tosco” educa a jóvenes ofreciéndoles música. Recicla almas, encarrila “las malas influencias musicales” que reciben y alecciona culturalmente a sus alumnos para que algún día puedan formar parte de NG La Banda. ¿Es una actitud altruista? Ni se lo preguntamos ni nos importa.

Lo que vivimos lo creímos auténtico.  Como dijo Stravinsky: “No basta con oír la música; además hay que verla.”