PRINCE. LÁGRIMAS PÚRPURAS

Un adolescente discreto, delicado y pequeño, así era Prince Rogers Nelson, o más bien Skipper, que era como se hacía llamar. Podía ser tan bueno con el balón de baloncesto dentro de la cancha como fuera de ella con instrumentos como la percusión o la guitarra. 

Debutó con su primer álbum con tan sólo dieciocho años, y en julio de 1978 entró por primera vez en las listas norteamericanas de música soul con un tema titulado Soft and Wet, en el que Prince introdujo un estilo innovador al fusionar el funk y el rock.

Fue el gran renovador de la música negra de su país durante la década de 1980, con grabaciones tan famosas como Purple Rain en 1984 o Sign o’ the times en 1987, donde nos mostró los sonidos del funk combinados con la psicodelia y el pop. 

Su imagen provocativa y fantasiosa le han acompañado durante toda su trayectoria: pantalones de campana de lamé, monos dorados, plataformas de la época disco y un pelo afro que sólo desapareció en los últimos años de su carrera.

Jaime Starr, Joey Coco, Christopher y Love… fueron algunos de los alterego que Prince utilizó durante su carrera, diferentes nombres pero siempre la misma esencia.

Un concierto en el verano en 1990 le permitió descubrir la Costa del Sol, donde adquirió una impresionante mansión que sirvió de regalo de boda en 1998 para su primera mujer, la bailarina y cantante puertorriqueña, Mayte García. A partir de esa época, los años se volvieron convulsos para Prince: problemas con discográficas y promotoras, conciertos multitudinarios en estadios, también en salas minúsculas, muchas fiestas, problemas de salud y el uso abusivo de los analgésicos, como el fentalino, un opiáceo 50 veces más potente que la heroína, que hizo que el telón se bajase para siempre.

Delirius, Controversy, Kiss y Gold, canciones que han marcado un hito en la historia de la música y que se entrelazan a la perfección con la vida del príncipe púrpura… I only wanted to see you laughing in the purple rain…

LegendATTEPRINCE, MÚSICA, FUNK, ROCK