JACQUELINE DE RIBES

UN PASEO A TRAVÉS DE SUS CREACIONES

El pasado otoño, el Costume Institute inauguró la exposición Jacqueline de Ribes: The Art of Style, una muestra que tuvo como objeto a uno de los grandes iconos de la moda; la condesa de Ribes, cuya originalidad y elegancia han hecho de su personaje uno de los más influyentes de la moda siglo XX. La exposición estuvo abierta al público en el Anna Wintour Costume Center del Museo Metropolitano de Nueva York.

En palabras de Harold Koda, curador del The Costume Institute, la exposición es “un estudio minucioso de la vida de Ribes”. Hablando de su figura, Harold añadió que “su vestimenta a modo de declaración de intenciones puede ser entendida como una performance artística. Tanto es así que cuando creó su propia firma de modas, su amigo Yves Saint Laurent le dio su bendición, dando así la bienvenida a una nueva vía a través de la cual canalizar su elegancia”.

La exposición contó con aproximadamente 60 piezas de diseño ready-to-wear extraídas en su mayoría del archivo personal de Jacqueline, que datan desde 1959 hasta la actualidad. En la muestra también se incluyó sus creaciones diseñadas para los bailes de disfraces, cuyos patrones hacía a partir de la deconstrucción de sus vestidos de alta costura.

La lista de diseñadores con la que contó la exposición incluye nombres tan representativos como Giorgio Armani, Pierre Balmain, Bill Blass, Marc Bohan, Roberto Cavalli, Jacqueline de Ribes, John Galliano y muchos otros. Todo esto, junto con las fotografías y el material efímero que se expuso, sirvió de hilo conductor para contar la historia de una mujer que durante décadas quiso hacer de la moda su mayor pasión, convirtiendo así su propia vestimenta en la personificación de un estilo internacionalmente reconocido.

Diseñadora, icono de la moda, mujer de negocios, productora o filántropa. Todos estos perfiles son los que Jacqueline de Ribes ha mostrado a través de los objetivos de los más grandes fotógrafos internacionales, tales como Slim Aarons, Richard Avedon, David Bailey, Cecil Beaton, Robert Doisneau, Horst, Jean Baptiste Mondino, Irving Penn, Francesco Scavullo, Víctor Skrebneski, o Juergen Teller, gracias a los cuales su imagen se convirtió en un referente de elegancia, sofisticación y glamour.