CASA CAVIA DONDE LAS ARTES CONVERGEN

Texto: Vilma Ortiz · Fotos: www.casacavia.com.

Estamos en Palermo Chico, uno de los barrios más chic de Buenos Aires diseñado en 1912 por el arquitecto paisajista Carlos Thays. Las calles, algunas empedradas, son estrechas y con abundantes curvas, llenas de árboles y espacios verdes, por lo que es un sitio delicioso para vivir y para recorrer en busca de sus joyas ocultas, esas sorpresas que se esconden en las grandes ciudades y que hay que saber encontrar.

Casa Cavia definitivamente es uno de esos must see. Construida a principios del siglo pasado por el arquitecto y artista noruego Alejandro Christophersen y conocida en aquellos tiempos como la “residencia Bollini Roca”, fue restaurada por la firma de diseño Kallosturin y transformada en un centro cultural moderno, sin perder la esencia histórica del edificio. La inspiración para esta reforma vino de los típicos cafés de la Buenos Aires de los años 20 y esto se refleja en los materiales con los que el edificio está construido: mármol blanco y verde, espejos antiguos, terrazo y piel.

Hay armonía en esta casa, y también buen gusto y una gran dedicación. Libros, flores, perfumes y una cocina con excelente pastelería son las propuestas que atraen a los clientes que buscan arte en todas sus formas. Guadalupe García Mosquera, autora y Directora Creativa del espacio reunió a los referentes en cada segmento y los convirtió en anfitriones.

El chef Pablo Massey dirige la cocina, con una carta que combina platos tradicionales locales con otros de influencia internacional: Italianos, españoles, árabes, franceses. Próspero Velazco, por su lado, hace su magia en repostería, preparando exquisitos dulces que ya son una tradición en el barrio. Cuando baja el sol aparece la vanguardista Inés de los Santos, que es referente local en el ámbito de los bartenders y se ocupa con esmero y creatividad de los tragos. 

Julián Bedel, pintor, escultor, músico y luthier crea para la sección de perfumería los aromas más exquisitos a partir de esencias poco convencionales, muchas de ellas inspiradas en la Patagonia y sus ancestrales historias. Todo un placer para el sentido del olfato y un lujo conectado con la naturaleza misma. Y las flores, maravillosas, sensuales, románticas, coloridas, son la invitación de Silvana Grosso, anfitriona de la floristería de Casa Cavia y creadora de las más hermosas composiciones.

Por último y en la planta alta de la casona nos encontramos con Ampersand, la editorial especializada en materiales valiosos por su contenido y su forma. La dirige Ana Mosqueda, Licenciada en Letras, editora e investigadora, que la ha creado no sólo para producir obras sino también como centro experimental y de intercambio de ideas. En el mismo espacio una biblioteca privada ofrece literatura centrada en historia de los libros y de la cultura escrita. 

Es ecléctico, sorprendente, un espacio único donde las diferentes disciplinas conviven de modo magistral para ofrecer un universo de experiencias únicas.