MUSEO THYSSEN-BORNEMISZA EL ARTE, EN PRIVADO

Hay otra forma de ver la colección Thyssen; hay otra forma, incluso, de vivir el Museo Thyssen-Bornemisza. Recorrer las salas de su colección permanente o de la exposición de la temporada a solas, cuando los visitantes ya se han marchado y la calma y el silencio se adueñan de todos los rincones, es posible. Organizar una cena o un cóctel, una recepción o una presentación, siempre vinculados al disfrute de los cuadros, es una de las ofertas del programa El Museo en privado. 

Marcados por la exclusividad y la estrecha –a veces íntima– relación con la pintura, los actos corporativos o institucionales tienen en el Palacio de Villahermosa, sede del Museo Thyssen-Bornemisza, el espacio perfecto para convertirlos en un auténtico éxito, o mejor dicho, los espacios, pues la oferta es amplia y se adapta a cualquier tipo de acto: Un majestuoso hall central, un moderno mirador, un elegante auditorio, unas relajantes terrazas o un jardín único en el centro de la ciudad son algunos de los lugares disponibles para el encuentro y la reunión. 

El contacto con la colección Thyssen-Bornemisza, una de las más importantes del mundo, y con las variadas exposiciones que el Museo organiza constantemente, es el sello de distinción de los actos que se desarrollan en el Thyssen. Las visitas en privado, guiadas por expertos, pueden recorrer las obras maestras, las exhibiciones temporales o centrarse en un tema concreto (moda, gastronomía, joyas, viajes…), pues la colección es tan amplia y completa que permite múltiples miradas. 

Así, las obras de Duccio, Van Eyck, Carpaccio, Lucas Cranach, Durero, Caravaggio, Rubens, Frans Hals, Van Gogh, Gauguin, Kirchner, Mondrian, Klee, Hopper o Rauschenberg, por citar a unos cuantos de los grandes maestros presentes en la colección, envolverán el acto celebrado en el Museo e ilustrarán su recuerdo.