CARLO E CAMILLA IN SEGHERIA

EL TEATRO DE LAS SORPRESAS CULINARIAS.

Fotos: Nathalie Krag para Tanja Solci Studio · www.carloecamillainsegheria.it.

Dos largas mesas de madera protegidas por dos lámparas de araña estratégicamente colocadas para crear un espacio dramático y fantástico en el que, como el teatro romano, cualquier cosa puede pasar. 

Ambos elementos forman la sala del restaurante Carlo e Camilla in Segheria, el nuevo restaurante milanés del ganador de Master Chef Italiano Carlo Cracco, que lidera un equipo inigualable en las cocinas con nombres como Emanuele Pollini. 

La comida que sale de estas cocinas es una comida conceptual, pensada para ser servida con armonía gracias a la combinación de sabores sencillos y tradicionales con otros inesperados y sorprendentes. Otra de las claves del éxito de la comida que se sirve en Carlo e Camilla es sus ingredientes, todos meticulosamente buscados para ofrecer la mejor calidad con productos de temporada y de la zona. 

Así, cada plato está hecho de una manera sencilla pero precisa, buscando darle una vuelta a la tortilla que en este caso es la cocina tradicional italiana, gracias a nuevas técnicas culinarias que hacen que Carlo e Camilla sea una auténtica caja de sorpresas, y con este fin la carta cambia cada 45 días.

El bar es otro de los actores que más fuerza tienen en este teatro, y es el barman Filippo Sisti el culpable de estas creaciones líquidas que poco o nada tienen que envidiar a los fogones de Carlo. Su cocina líquida, formada y madurada en las barras de Nueva York, Londres y París, hace uso de las técnicas culinarias tradicionales para componer sus cócteles.

Carlo e Camilla in Segheria es mucho más que un restaurante al uso, y no hay más que ver su diseño para darse cuenta de que en estas cocinas algo diferente se cuece. Todo en su interior está cuidadosamente pensado para sorprender, y cada uno de sus elementos tiene una excusa. Así las sillas de diseño italianas que se alinean a uno y otro lado de las mesas no están elegidas al azar. A un lado, las sillas azul cobalto de Fronzoni ‘64 representan el lado masculino del restaurante, el de Carlo, y enfrente unas sillas azul y verdes de Tate de Jasper Morrison rinden homenaje a la feminidad de Camilla.