GINEBRA UN VIAJE A LA “CAPITAL DE LA PAZ”

Texto: Roser Pruneda.

A las orillas del Lago Ginebra y justo en los pies de los imponentes Alpes Suizos se sitúa la ciudad a la que le da nombre el lago que la baña. Ginebra, la ciudad más poblada de Romandía y sede de las Naciones Unidas, es una de las ciudades más fascinantes de Europa por su pasado histórico, artístico y cultural, pero también por su presente, que combina una tradición humanitaria con un aire cosmopolita y tremendamente vanguardista. 

La también llamada “capital de la paz”, goza de un enclave natural envidiado por muchas otras ciudades europeas, y es que es una ciudad de parques verdes, coloridos jardines y pintorescos paseos junto al lago. La ciudad se sitúa sobre el río Ródano, que desemboca en el lago de Ginebra, y se enmarca en el telón de fondo de las montañas suizas.

Determinado el escenario de nuestro viaje, pasamos a los aposentos. El alojamiento elegido para nuestro viaje para amantes es el Hotel d’Angleterre (Quai du Mont-Blanc,17). Situado a orillas del Lago Leman, el elegido es un hotel-boutique de habitaciones al estilo barroco, desayunos increíbles y servicio excepcional. 

Hotel d'Angleterre.

Una vez localizado el centro de operaciones, el siguiente paso es ir a reponer energías al Café des Bains (Rue des Bains, 26), donde degustar al son de la mejor música una carta internacional de la que emana creatividad por cada una de sus páginas. 

Café des Bains.

Ya con el estómago lleno es de obligada visita el casco antiguo de la ciudad, donde disfrutar de un paseo por la rivera del lago y por sus parques y de una escapada cultural al Museo Etnográfico de Ginebra, el MEG (Boulevard Carl-Vogt, 65). Este museo se inauguró a finales del 2014 con su nuevo edificio diseñado por los arquitectos suizos Thomas Pulver y Marco Graber, pero en realidad mantiene la esencia del antiguo MEG, ya que cuenta con su mismo fondo de colecciones originarias de África, América, Asia, Oceanía y Europa.

MEG.

Tras la escapada cultural, es hora de descansar con un café caliente o un buen vino rodeado del más puro ambiente ginebrino en Les Filles Indignes (Rue de l’Arquebuse, 10). 

Les Filles Indignes.

No lejos de aquí está el salón Le Bal des Createurs (Rue de l’Arquebuse, 25), donde recomendamos hacer una parada estratégica para dejar nuestro cuerpo a punto. Propiedad de Christophe Duran, diseñador de maquillaje de grandes estrellas, precursor de tendencias y cómplice de los artistas y el lujo, este local que hace las veces de salón de peluquería, es en realidad un centro neurálgico de estilismo, arte y moda. También sirve de espacio para eventos, y en su interior, por si fuera poco, se esconde una pequeña zona de bar donde se pueden degustar todo tipo de cervezas. 

Le Bal des Createurs.

Llega la noche, y ya con nuestra faceta artística completada, y nuestro cuerpo abrillantado, es hora de dejarse ver en uno de los cafés/tienda más sofisticados de la ciudad. L’Enfant Terrible (Rue Prévost-Martin, 24) es un concept store en el que una cafetería, una tienda de diseño y una tienda de vinos convergen en el mismo espacio. Si se acerca la hora de la cena, este es el sitio ideal para tomarse una ensalada, un sándwich, una hamburguesa o una de sus deliciosas tartas.

L’Enfant Terrible.

Empieza el segundo día de nuestro viaje. Si coincide que es domingo, una buena manera de comenzar bien la jornada es desayunando un brunch en el Hotel Tiffany (Rue de l’Arquebuse, 20).

Hotel Tiffany.

Si la primera mañana en la ciudad se la reservamos al arte, hoy toca compras, y para ello las mejores paradas son la Rue du Rhone y la Rue du Marché. En la Rue du Marché la espectacular tienda de las tradicionales navajas Victorinox Flagship Store (Rue du Marché, 2) es visita obligada. Pero si de souvenirs hablamos no debemos olvidar que estamos en Suiza, capital mundial de la alta relojería, por eso, si estamos de compras por la ciudad uno de nuestros imprescindibles debería ser un buen reloj suizo, como marca la tradición. 

Victorinox Flagship Store.

En Amante amamos las cosas bellas, por eso nuestra recomendación relojera es la marca suiza de relojes de lujo Cvstos, que hace poco lanzó la serie limitada “Gérard Depardieu Edition” con un águila de dos cabezas y el emblema de la Federación Rusa, con el lema “Proud to be Russian”

Cvstos, Gérard Depardieu Edition”.

Después de una ajetreada mañana de compras, una buena idea es dejarse caer por el barrio Carouge. Perderse por sus calles de aire bohemio y pararse en cualquiera de sus cafés es siempre una apuesta segura. 

Al caer la noche nuestra recomendación para la cena es La Potinière (Le Jardin Anglais), donde degustar las mejores carnes provenientes de las montañas suizas mientras disfrutamos de las espectaculares vistas al lago.

La Potinière.

Y hasta aquí nuestra visita a la ciudad de Ginebra. Siempre se dijo que lo bueno, si breve, dos veces bueno. Dos días nos han sido suficientes para abrir bocas, pero sin duda esta ciudad suiza tiene historias para todos y rincones para los viajeros que, como nosotros, aman las cosas bellas y aman las ciudades por descubrir.