LAUREN BACALL

Texto: María Estrada.

LA HISTORIA DE UN SUEÑO HECHO REALIDAD.

Betty Joan Perske, o Lauren Bacall como se la conocía delante y detrás de la cámara, fue una de las musas que inspiraron a la sociedad de mediados del siglo pasado gracias a sus apariciones en la gran pantalla y en las revistas de medio planeta. 

Su primera conquista fue el teatro, desde el que dio el salto al cine para realizar más de una cuarentena de largometrajes, de entre los que podemos destacar algunas obras tan brillantes como Tener y no tener o Asesinato en el Orient Express.

La vocación temprana de la actriz hizo que entrara en la American Academy of Dramatic Arts con tan solo 15 años. Rondaba entonces el año 39, y según la opinión de algunos grandes, éste fue el gran año de Hollywood. Quizás películas como Lo que el viento se llevó, Ninotchka, La diligencia, Cumbres borrascosas, Caballero sin espada o El Mago de Oz tuvieran algo que ver, y quizás fueran éstas también las que hicieron que Bacall decidiera emprender su camino hacia la interpretación. 

Sea como fuere, Bacall tomó entonces la decisión más acertada de toda su vida, ya que años más tarde Hollywood la coronaría en la cúspide de las estrellas. 

No obstante, el suyo no fue un recorrido fácil. Mientras estudiaba, trabajó como modelo y como acomodadora de cines para costearse sus estudios. 

Pronto empezó a destacar también en su carrera como modelo. Fue en 1941, a los 17 años, cuando fue fotografiada para su primera portada en la revista de moda Harper's Bazaar. 

Su primera aparición en Broadway fue en el año 1942, y dos años después debutó en la pequeña pantalla al lado de actores de la talla de Humphrey Bogart. Desde entonces la bellísima actriz se consagró como una de las grandes, y así quedó reflejado en su legado, que cuenta con más de 40 películas, obras de teatro, desfiles y fotografías de moda… y es que todos querían dejar para la posteridad un poquito de la magia de esta mujer que un día decidió luchar por un sueño que consiguió con creces.