CASAS NA AREIA

DESCANSO CON ALMA DE TRADICIÓN

En el corazón de Comporta, un pueblecito pesquero situado a una hora de Lisboa y conocido por su arena blanca, su excelente vino, su pescado fresco y sus imponentes pinares, se encuentran las Casas na Areia. Integradas en la reserva natural del río Sado, las Casas na Areia son un remanso de tranquilidad y confort adaptado a las tradiciones de la zona y pensado para disfrutar de la belleza natural que este paraje regala al visitante.

Flamencos, delfines y un sinfín de aves comparten espacio con el huésped gracias a la labor conciliadora del arquitecto Manuel Aires Mateus. Esto se manifiesta en elementos tan sutiles como la arena que hay en el interior, que unifica el espacio de dentro con el del exterior, y el alma de la tradición que se respira en cada una de las construcciones.

Casas na Areia cuenta con cuatro casas independientes, dos hechas a base de madera y cañas, y las otras dos de hormigón blanco. La construcción de las cabañas es obra del maestro artesano António Pinela, quien, intentando plasmar el arte rural de esta zona de Portugal, ha dotado a cada una de las casas de un techo de paja al estilo local para adornar la arquitectura de los espacios, que cuentan con materiales de la zona para una mayor consonancia con el lugar.

En el interior de las casas lo primero que encontramos es una acogedora sala de estar con forma de cabaña y concebida como un espacio abierto y común en el que los huéspedes pueden relajarse y disfrutar de todas sus comodidades.
La cocina totalmente equipada y las habitaciones, minimalistas y tradicionales al mismo tiempo, completan el interior de las casas, haciendo de ellas un espacio único con una belleza simplista y serena.

Fuera de ellas, el jardín salvaje creado a partir de la vegetación de las dunas es sin duda otro de los grandes atractivos de Casas na Areia, a los que se le suma la piscina color arena con la que refrescarse en los veranos portugueses.